martes, 25 de abril de 2017

UNA NUEVA FORMA DE VIAJAR


 

La línea de Alta Velocidad Madrid-Sevilla supone la construcción de un nuevo enlace ferroviario entre ambas ciudades, a través de Ciudad Real y Córdoba. Su moderna concepción permitirá, a partir del próximo mes de abril, la circulación de trenes a una velocidad punta de 300 kilómetros hora, que cubrirán el trayecto en menos de tres horas. Esta gran obra va a afectar de manera decisiva no sólo la configuración urbanística de nuestra ciudad, sino también tendrá repercusiones contundentes en su futuro desarrollo socioeconómico y cultural.

La nueva línea ferroviaria tiene una longitud total de 471 kilómetros con 17 túneles y 31 viaductos. Concretamente las actuaciones urbanísticas realizadas en nuestra ciudad son la construcción de una variante de doble vía de ancho internacional y vía única de ancho español, que elimina el paso del tren por la ciudad; la construcción de una nueva estación de viajeros con vías de ancho internacional y ancho español y la construcción de una estación de mercancías sobre la actual línea Manzanares-Ciudad Real en las proximidades de Miguelturra.

Todo comienza con una fecha histórica, el 28 de septiembre de 1989, cuando el Gobierno decide dar luz verde al Tren de Alta Velocidad Madrid-Sevilla por Ciudad Real. Esta solución con la consiguiente parada del AVE en nuestra ciudad es aceptada por el Ministerio de Transportes, Turismo y Comunicaciones, la Junta de Comunidades de Castilla de Castilla-La Mancha, el Ayuntamiento de Ciudad Real y RENFE, mediante un acto protocolario al que asisten el ministro, los respectivos presidentes y el alcalde de la ciudad, Lorenzo Selas. Su desarrollo lleva consigo la modificación de la hasta hoy Red Arterial Ferroviaria de Ciudad Real, ya que se varía sustancialmente la ubicación de las actuales instalaciones ferroviarias.

Una nueva estación

La nueva estación de RENFE está ubicada al este de la ciudad junto al acceso de la carretera nacional 430, que une esta capital con Puerto Lápice y con la Autovía de Andalucía. A esta nueva estación accederán tanto los trenes AVE que procedan de la relación Madrid-Sevilla, como los convencionales de la de Madrid-Badajoz. Por lo tanto una de sus características es la explotación conjunta, aunque diferenciada de los dos tipos de ferrocarril. La superficie total edificada es de 5.400 metros cuadrados distribuidos en tres alturas y se encuentra rodeada por una urbanización de 33.500 metros cuadrados. Asimismo, al conjunto se le ha dotado de 155 plazas de aparcamiento, la mitad se ubican en el sótano del edificio y la otra mitad se encuentran alojadas en la urbanización. El presupuesto total de la obra de supuesta una inversión de 1.100 millones de pesetas.


Esta estación de viajeros tiene una serie de vías de Ancho Europa, concretamente dos de paso directo y dos de estacionamiento y otra de Ancho Convencional, concretamente, tres de estacionamiento y dos de maniobras. El presupuesto de la obra está valorado en 1.240 millones de pesetas.

A todo ello habrá que añadir la variante norte, que supone tres kilómetros y medio de doble Vía Alta Velocidad, y la variante sur que une la Estación de Viajeros de Ciudad Real con el tramo Ciudad Real-Brazatortas y esta misma estación con la Estación de Mercancías de Miguelturra y la línea convencional Madrid-Manzanares. En resumen todo un complejo desarrollo urbanístico de la zona que hace de Ciudad Real un enclave estratégico de comunicaciones a todos los niveles, con sus lógicas y positivas repercusiones en el desarrollo futuro de esta capital.

La nueva estación de RENFE, visitada el pasado lunes por el ministro Borrel consta de una cubierta traslúcida. El usuario puede localizar desde este acceso principal todas "las dependencias y servicios que se ponen a su disposición. Las plantas primera y segunda se utiliza para uso interno con una superficie de 300 metros cuadrados por planta. Anejo a este hall y a la izquierda se levanta un ala de planta rectangular en do~ alturas en el que se encuentra una zona de servicios internos en planta baja y oficinas en la primera.

A la derecha del hall y sobre la cafetería, en planta primera se sitúa un restaurante de 400 metros cuadrados con acceso directo al andén principal.

En definitiva el proyecto se puede considerar como la mayor obra de ingeniería ferroviaria realizada en España; una obra de la que Ciudad Real toma parte fundamental, como punto integrante del gran proyecto de Alta Velocidad, un proyecto que supone una concepción nueva de comunicación, con nuevos trazados, nuevas vías, tiempo de viaje equiparables a los viajes por avión y en definitiva una nueva filosofía del viaje por ferrocarril.

Un tren que vuela

Cada tren AVE, con una velocidad máxima de 300 kilómetros a la hora, tiene una longitud de 200 metros y una capacidad máxima de 329 plazas. Cada tren dispondrá de ocho coches. El cuarto de ellos estará dedicado a cafetería, situándose a un lado de ésta, tres coches, uno denominado "Club" (el más caro), y dos "Preferentes" con 116 viajeros; al otro lado de la cafetería estarán los cuatro coches restantes de categoría "Turista" con capacidad. Para 213 viajeros.

El confor del viajero está garantizado con asientos cómodos y abatibles, vídeo, aire acondicionado, suspensión neumática, insonorización y una cuidada decoración al gusto del viajero más exigente. Además de la cafetería existe una zona de restauración automática situada al final de uno de los coches con una máquina expendedora de bebidas frías, suministro de vasos y servilletas y papeleras incorporada. En cuanto a os precios, el trayecto Madrid-Sevilla oscilará, según horas y clase, de las 6.000 a las 16,500 pesetas. Ciudad Real-Madrid costará 2.300 pesetas el billeté más barato y 6.200 el más caro. El precio para el recorrido Ciudad Real-Sevilla oscilará entre las 8.800, del billete más barato y las 10.300 de las más caras en hora punta.

Diario Lanza, 8 de marzo de 1992, página 8.


lunes, 24 de abril de 2017

IMÁGENES SOBRE LOS 25 AÑOS DE AVE (1992-2017) DEL CENTRO DE ESTUDIOS DE CASTILLA-LA MANCHA (UCLM)



Imágenes procedentes del Archivo Bisagra del CECLM, UCLM, relativas a la inauguración y construcción de la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla a su paso por la provincia de Ciudad Real. Fuente: https://www.flickr.com/photos/ceclm/albums/72157682867401185




















domingo, 23 de abril de 2017

CIUDAD REAL EN LA REVISTA DE CLUB RENFE, CON MOTIVO DEL XXV ANIVERSARIO DE LA ALTA VELOCIDAD EN ESPAÑA



DECIA DON QUIJOTE que “todas nuestras locuras proceden de tener el estomago vacio y los celebros llenos de aire”. No es extraño, por eso, que en tierras manchegas el yantar sea una religión. Aunque no hay constancia de que el Hidalgo y Sancho Panza pasaran por Ciudad Real, hermosos viñedos bañan esta tierra cuyos yacimientos arqueológicos atestiguan su pasado y, sobre todo, se rinde culto de manera continua a la
“oficina del estomago”. La llegada del AVE en 1992, como parada intermedia entre Madrid y Sevilla, también supuso una apertura de sus dotes castellanas.

El festín gastronómico que es la capital manchega, aumentado por la alta velocidad, puede comenzar bajo la Casa del Arco, en la Plaza Mayor. Aquí estuvo la primera Casa Consistorial de la ciudad, financiada por el emperador Carlos y su madre Juana, y es el único vestigio de la antigua ciudad. Hoy compite con las miradas con el particular Ayuntamiento, de líneas neogóticas levantado en 1976 por Fernando Higueras. Este edificio, más cercano a la arquitectura nórdica que a la manchega, se ha convertido en uno de los bienes nada convencionales (ni especialmente bonitos) que dan personalidad a la ciudad.

Aun así, el mayor atractivo de la Plaza Mayor, al igual que de las contiguas de Cervantes y El Pilar, son sus terrazas, donde un buen caldo de la tierra se acompaña de una tapa  contundente (y gratis). Es la máxima quijotesca, que aquí se cumple con devoción, como en el Mesón el Ventero, donde las gachas, las migas, duelos y quebrantos, morteruelo o tiznao funcionan como un bautismo culinario. “La base de nuestra gastronomía son los platos contundentes, lo que aquí llamamos “de cuchara y paso atrás”. Son comidas sencillas elaboradas a partir de productos de la huerta y la caza, explica Jesús Moreno Cid Cruz, dueño de este bar que lleva 27 años rindiendo culto a los platos manchegos. Ataviados con las chaquetillas típicas, en este bar se sirve cerveza Calatrava, autóctona y desaparecida hace tres décadas y que ahora, bajo el paraguas de Damm, ha vuelto a la tierra con la promesa de instalar una fábrica si despachan cuatro millones de litros. “No vamos mal, pero hay espabilar”, dice.


FOTOGRAFÍA Y CASAS MANCHEGAS

El valor estético e histórico, casi inamovible, de Ciudad Real es uno de los atractivos para atraer cada año a miles visitantes –registró el doble de viajeros y pernoctaciones que la media nacional en el primer semestre de 2016-, gran parte de ellos llegados en AVE. En este marco, su patrimonio es su baluarte.

Mirar la Casa del Arco es como hacer un alarde cervantino. Tiene un peculiar carrillón que, a ritmo de seguidilla manchega, da la hora cada día -12.00, 13.00, 18.00 y 20.00- con Don Quijote, Sancho Panza y Cervantes como protagonistas. Desde allí, un breve paseo hasta llegar a los Jardines del Prado, jalonados por la catedral del siglo XVI y el antiguo Casino, donde hoy se celebran exposiciones y conciertos. La oferta museística en Ciudad Real es austera pero reseñable, como el Museo Manuel López Villaseñor, la casa más antigua de la ciudad (siglo XV) donde nació Hernán Pérez del Pulgar, El Hazañas, capitán general de los Reyes Católicos, que enseña cómo eran estas típicas casas manchegas con sus zaguanes y patios.

El apunte contemporáneo lo presenta  el Museo Antiguo Convento de la Merced, con obras de artistas como Chillida, Tapies, Dalí, Barceló, Sorolla, el Equipo Crónica o Cristina García Rodero; y el colectivo Alumbre. Este último, puesto en marcha en los años noventa y hoy revitalizado por Manuel Ruiz Toribio y Jesús Monroy, desde ALUMBREsite, su sede en la calle Palma, buscan promocionar la fotografía documental. “Ciudad Real nunca ha tenido cultura fotográfica”, explica Monroy, “pero eso está cambiando”. Ellos son ejemplo de lo que los nuevos aires del AVE trajeron a la ciudad en 1992. Quizá, una nueva manera de entender La Mancha, pero igual de quijotesca.