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miércoles, 22 de enero de 2014

UN FOLLETO TURÍSTICO DE CIUDAD REAL DE LOS AÑOS TREINTA DEL PASADO SIGLO XX



Hoy comienza en Madrid Fitur, la fiesta del turismo español, por este motivo traigo hoy a mi blog un folleto turístico de nuestra ciudad de ocho páginas de finales de los años veinte del pasado siglo, editado por  el entonces Patronato Nacional de Turismo. El Patronato Nacional de Turismo fue un organismo creado en 1928 por el rey Alfonso XIII para mantener, restaurar y dar a conocer el patrimonio español, sus pueblos y ciudades a todo el mundo. Este patronato llevo a cabo una importante labor editorial a través de la publicación de guías y folletos de todas las provincias españolas. Son obras de pequeño formato donde se recogen numerosas fotografías realizadas por los más importantes fotógrafos de cada lugar.

El folleto turístico de Ciudad Real recoge varias fotografías de nuestra ciudad, una vista general de la misma, la Puerta de Toledo, la iglesia de San Pedro y la Plaza Mayor, así como un plano de nuestra ciudad de aquellos años. El texto que recoge este folleto es el siguiente:

Se halla situada en la llanura de la Mancha, entre los ríos Guadiana y Jabalón. Su caserío blanco, sobre el que se elevan torres y chapiteles, ofrece á distancia una agradable perspectiva.

El Rey don Alfonso el Sabio, deseoso de contrarrestar el poder y pujanza de la temida Orden de Calatrava, determinó fundar una población en el término de Alarcos, antigua ciudad de Oretania, en una de sus aldeas, llamada Pozuelo de Don Gil, cuyo nombre cambió  por el de Villa Real. Quiso el Monarca fundador de la grand Villa e bona, como él la llamara, que tuviese un máximo apogeo, para lo cual le concedió el famoso Fuero de Cuenca, con otros muchos privilegios.


Pocos años después de la fundación, moría el Infante don Fernando, y se hacía fuerte en la villa don Sancho, quien, con la ayuda de don Lope Díaz de Haro y otros caballeros, se proclamó heredero del reino, á la vez que enviaba refuerzos á todas partes para atender á las necesidades de la guerra.

Según Garibay, en el año 1421, el Infante don Enrique se apoderó de la persona de don Juan II, y logrando éste evadirse del castillo de Montalbán, hizo un llamamiento á sus reinos, acudiendo solícitas las Hermandades de Castilla, y en primer término la de Villa Real, por lo que el Rey otorgó a dicha villa el título de Ciudad, ordenando que desde entonces se llamase Ciudad Real.

La historia de Ciudad Real en la Edad Media está concentrada en la lucha porfiada y sangrienta contra la Orden de Calatrava, hasta que ésta fue incorporada á la Corona. Desde aquel momento gozó Ciudad Real de los beneficios de una larga paz hasta la invasión francesa, ya que esta provincia sufrió una de las etapas más funestas de la guerra de la Independencia.

Circundan á la población campos de cereales, viñedos y arboledas. De sus antiguas murallas sólo queda la Puerta de Toledo, con algunos metros de muralla á sus lados, que, aunque ruinosas, permiten formarse idea de las antiguas defensas de la ciudad.

Ciudad Real tiene el aspecto general de los restantes lugares de la Mancha: sus calles son rectas, y sus construcciones, anchas y bajas. En los interiores de las casas viejas son frecuentes los patios y corrales, aunque ya la moderna arquitectura va cambiando el antiguo aspecto de la ciudad. El centro de ésta lo constituye la plaza llamada de la Constitución, formada por un rectángulo de 150 pies de largo y un ancho un poco menor; tres de sus frentes están ocupados por galerías saledizas, sobre soportes de hierro, y el cuarto, por la Casa Ayuntamiento, que es un bonito edificio de estilo grecorromano. Existen dos paseos principales: el del Prado y el de Cisneros, y el parque Gasset, hecho recientemente con todo esmero. Tiene una hermosa rosaleda, quiosco de música, bancos y fuentes de cerámica sevillana.


Uno de los monumentos más interesantes de la población es la Puerta de Toledo, precioso resto de la arquitectura militar del siglo XV, emplazada al final de la calle Toledo, que es el principio del antiguo camino que conduce á la imperial ciudad. Está declarada monumento nacional, y se compone de seis arcos de variada forma, flanqueados por dos fuertes torreones de planta rectangular; debió estar coronada de almenas, con sus correspondientes parapetos, aunque hoy se encuentra ruinosa en la parte superior. Los dos arcos extremos son de estilo ojival; los medianeros, de los llamados herradura, del primer período de la arquitectura árabe, y los centrales, de estilo gótico.

Parroquia de Santa María del Prado.- En el Paseo del Prado se eleva esta iglesia, hoy Catedral. Es de estilo gótico de la decadencia, y está fabricada de ladrillos con arcos de sillares. El ábside, que fue el comienzo de la construcción de la iglesia, data de principios del siglo XV. Tiene una ornamentación modesta, siendo lo más importante el magnífico retablo del altar mayor, atribuido á Giraldo de Merlo. El camarín está adornado con una cabeza de San Juan Bautista, pintada por Caxés, y un cuadro de la Concepción, de Lucas Jordán. Por el Monasterio de Uclés fue donado el riquísimo portapaz que posee y la silla de Uclés, de estilo gótico, que hoy sirve de asiento pontifical en el coro de la Catedral.

Iglesia de San Pedro Apóstol.- Es el templo más viejo y más importante, desde el punto de vista monumental, que existe en la ciudad. En la fachada principal se abre una claraboya de estilo ojival, y debajo de ella, una puerta con cinco archivoltas semicirculares, claveteadas de puntas de diamantes. Se conoce esta puerta con el nombre del Perdón, por encontrarse frente á la cárcel y entrar por ella los ajusticiados. Tiene esta iglesia otras dos entradas laterales: la llamada del Sol, de estilo gótico, en la fachada del Sur, y la denominada Umbría, abierta al Norte, de estilo árabe. El interior del templo se divide en tres naves. En la central existe un retablo churrigueresco, de escayola, notable en su estilo. El coro, con sillería de talla, es obra del siglo XVI. Debe mencionarse la capilla, fundada á expensas del presbítero Coca, que conserva el sepulcro de alabastro del fundador; un retablo gótico y un cuadro de Luis López. Posee también esta iglesia la bellísima imagen de un Nazareno, atribuido á Montañés.


Iglesia de Santiago.- Ofrece bastante parecido con la anterior. En el siglo XVI fue restaurada de un modo tan disparatado, que ha perdido gran parte de su carácter. El techo, cubierto hoy por casetones de yeso, oculta un valioso artesonado con armadura de lazo de á cuatro, tallada en el siglo XV, con pinturas moriscas, que deben estar ya muy deterioradas por las obras de la restauración. Esta iglesia conserva obras de interés, como los cuadros de la Purísima y San Ildefonso, y el retablo del altar mayor, con una efigie de Santiago.

Por la ciudad existen diseminadas algunas obras artísticas de interés. En la casa núm. 4 de la calle del Lirio se puede apreciar un hermoso arco mudéjar, así como algunas portadas interesantes en diversas casonas de la localidad.

La Diputación, instalada en el mejor edificio de la ciudad, posee una biblioteca y pinacoteca provinciales, así como el Seminario Conciliar conserva un magnifico cuadro de San Jerónimo, pintado por Ribera.

EXCURSIONES.- Las excursiones más interesantes que desde Ciudad Real pueden hacerse á lugares próximos, son:

A Calatrava la Nueva (43 kilómetros), donde se encuentra le famoso Sacro Convento y vestigios del Castillo de Salvatierra; á Alarcos (8 kilómetros), lugar de la famosa batalla, donde sobre un montículo se eleva el histórico Santuario; á Almagro (26 kilómetros), una de las ciudades más interesantes de la provincia, rica en casas solariegas, adornadas con magníficos escudos; una plaza típicamente española, de las más bellas de la península, y el Convento de los Dominicos, notable por su claustro é interiores.

HOTELES

GRAN HOTEL.- Pensión completa, de 11,75 á 25,75 pesetas.
HOTEL PIZARRO.- Pensión completa, de 10,50 á 12,50 pesetas.
HOTEL MIRACIELOS.- Pensión completa, de 10,50 á 12,50 pesetas.


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